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giovedì 5 marzo 2015

Entrevista con Domenico Caliri su Blog Chitarra e Dintorni


Entrevista con Domenico Caliri      Traductor Rubèn Costanzo

¿Cuándo empezaste a tocar la guitarra y por qué?
Empecé cuando acababa de cumplir once. Nos regalaron una guitarra para mi hermana y yo, con el tiempo me convirtì en el ùnico poseedor. Ella la usaba sólo en raras ocasiones, mientras yo la observaba todo el día y tomaba en manos en la primera oportunidad. Así empezó todo.

¿Qué estudios hiciste y cuál es tu background musical?
Mi formación fue breve y fragmentaria. Muchos de los nudos no resueltos tratè de devanarlos después como autodidacta (la búsqueda nunca termina). Empecé con la guitarra clásica. Después de años de experimentos, a los dieciséis años, me inscribí en el Conservatorio, pero nueve meses después estaba en conflicto con el profesor (no lo voy a nombrar, pero no lo quiero llamar maestro), así que no comencé el segundo año, a pesar de que me habían confirmado el ingresso. Después de un par de años hice un segunto tentativo con un profesor local, Daniele Grasso, esta vez con la electrica y con el jazz (o más bien la fusion, que era in boga en esa epoca). Yo ya tenía una buena técnica pero todavía estaba en ayunas sobre la improvisación. Este tentativo fue más fructifero y duradero, pero después de dos años sentí que tengo que estudiar de otra manera, así que continuè solo. Estudié armonía y composición en privado con Albino Taggeo, un compositor de metadliudd muy abierta que me hizo descubrir la riqueza del pentagrama y la escritura. A menudo me detenìa a escuchar las lecciones posteriores a la mía. Por la noche escuchavamos contemporánea y free jazz. Tenía una curiosidad voraz y le rusultè simpatico. En tres años hemos hecho de todo, desde el contrapunto al análisis, de la fuga a la música serial. Obtuve la licencia de teoría y solfeo en el Santa Cecilia ante a una mesa de exàmenes muy severa, entonces traté de entrar en el curso de composición, pero algo salió mal. Mientras tanto, me inscribí al DAMS (N. del T. Dams: licenciatura en arte y espectàculo)de la Universidad de Bolonia, pero aparte de algunas lecciones memorables Aldo Clementi, Roberto Leydi, Luciano Nanni y Giampiero Cane, sabía que no era en mi camino, por lo que a los 22 años decidí contestualmente y definitivamente a vivir de la musica y estudiar solo.

¿Con que guitarras tocas y con cuales tocaste?
La primera guitarra eléctrica la tuve alos dieciocho años: la clásica "colecta" de los compañeros de clase. Fue una B.C. Rich. Todavía me estoy preguntando por qué eligì esa guitarra. La tuve sólo un año. Actualmente tengo cinco guitarras: la que yo llamo "histórica" porque lo compré hace 27 años es un Ibañez GB 30 modificada con pick-up ativos EMG y con material fonoabsorbente dentro de la caja; tambièn una clásica Sergio Piretti, una de doce cuerdas Eko Eldorado, modelo histórico del '77. En los últimos años se agregaron dos hermosas archtop, ambas de 16 pulgadas: Una D'Acquisto Jazz Line con con caja ¾ y una Eastman AR 805 con caja profunda y con pick-up Zoller suspendido. Estoy contento poque puedo decir que tengo toda la gama de sonido, desde la acústica a la eléctrica.

¿Cómo surgió el proyecto Camera Lirica?
Por una comisión del Festival Angelica en Bolonia para la edición de 2006; más exactamente de una charla con el director artístico Massimo Simonini, con quien ya habìa colaborado en varias ocasiones en años anteriores. Fue un concierto de mis composiciones de los años años '90 adaptadas para un ensemble de trece elementos, sobre el modelo de los conjuntos de música contemporánea, pero con un ligero predominio de saxofones. Para la ocasión, escribí una nueva suite ("Bacanale") subtitulada: “allegoria sonora in cinque quadri” (Trad: alegorìa sonora en cinco cuadros). En ese momento yo había organizado un grupo abierto de una veintena de músicos llamado "Libero Ostile" ( trad: “Libre hostil” , el sondido de estas dos palabras en italiano juega con el sonido de las palabras “Libero stile” o sea:”libre estilo” en castellano). Nos veíamos todos los domingos (Container Club) para estudiar particulares ejercicios de improvisación colectiva. En ese momento me llegó el encargo y por consecuencia de cosas, la elección cayó sobre estos "amigos del domingo."

¿Cuàles fueron y son tus principales influencias musicales?
En los años 80 yo no estaba muy atraído por la música en la circulación, màs que nada escuchava progressive de los años 70 , especialmente los Gentle Giant, Génesis del primer periodo (hasta el 76), también de Pink Floyd e Yes . Despuès llegué a la producción de la ECM escuchava: Ralph Towner, John Abercrombie, Jack De Johnette y otros. Desde allí el paso en direcciòn del Jazz era corto, pero confieso que ha sido "capturado" (por suerte sólo por dos años) también por el fenómeno de la fusion. Después empecé a descubrir la música clásica, especialmente sinfónica, a través de escuchar en forma metorica los programas nocturnos de RAI RadioTre.

¿Cuàl se tu modo de expresar tu "forma" musical, tanto en la ejecuciòn como en la improvisaciòn, cuando estás tocando “solo” o junto con otros músicos?
Cuando toco solo establezco un área tonal y dos o tres temas sobre los cuales improviso creando extemporáneamente una estructura en la que el primer tema también puede volver después del segundo o después de la tercero, y así sucesivamente. En general busco en la improvisaciòn la misma concentración y profundidad de la parte escrita. La "forma" que más me atrae es la composición instantánea, en la que considero fundametales la métrica y la busqueda tìmbrica; esto es más evidente y dinámico cuando toco con otros músicos. Enmascarar la improvisación con la escritura y viceversa es quizás la práctica más difícil en absoluto, pero cuando la mezcla es fluida se crea una energía única e irremplazable.

¿Desarrollas una "forma" predefinida agragando ajustes cuando sea necesario, o dejas que la "forma" en sí emerja segùn las situaciones, o usass ambos enfoques creativos?
En mis grupos rara vez establezco un programa bien planificado. Más a menudo escribo la "esquema" del reperorio y establezco sólo la pieza de apertura. Cada pieza tiene sus propias incipit no necesariamente a cargo de la guitarra. De esta forma cuando se toca una pieza ninguno sabe exactamente cual serà el pròximo, entonces la concentración del grupo aumenta, creando una gran tensión emocional. Lo que me importa más cuando se toca en vivo es mantener un ritmo, no tanto en el mero sentido musical, como en el sentido de la narraticiòn del concierto.

Eescuchando la grabación, tuve una clara percepción de una conexión directa con el pensamiento musical de Frank Zappa: se siente que las músicas fueron escritas, que se realizaron los arreglos y una estricta "orquestación" de la música, tengo que decir que algunas partes me acordé de Zappa Gran Wazoo ... ¿fue asi o me equivoco?
Lamento decepcionarte pero no tengo discos de Zappa, además de la memorable "Yellow Shark". Es cuirioso cómo los acercamientos a los modelos preexistentes a veces no coinciden con la voluntad del autor, sino son en cierto sentido adquiridos en un nivel subliminal. Conocí muy tarde en la música del gran Frank Zappa, y por supuesto que he oído hablar mucho de él, sobre todo en Internet, pero no lo suficiente para comprar ni siquiera la mitad de sus obras completas (para lo cual se necesitaría un salario).

¿Cuál es el significdo que tiene la improvisación en tu investigación musical? ¿Puede volver a hablar de improvisación en un repertorio tan codificado como el clásico o te ves obligado a salir y dirigirse a otros repertorios, jazz, contemporáneo, etc?
Yo siempre vi la improvisación como un maravilloso sistema de recodificación de algo que ya sabemos, pero que podemos reformular teniendo en cuenta el margen de imprevisibilidad dada por la interpretación en tiempo real. Es un reto tan fascinante que se ha convertido en indispensable en mi carrera musical. Su significado es múltiple y multiforme: complementario es el adjetivo que puede resumir el concepto. En cuanto al repertorio de la música clásica - no es por casualidad que alguien la definiò "música exacta" - creo que el discurso sin duda se ha caído, desde cuando las "cadencias" de los conciertos para instrumentos solistas fueron fijadas ene el pentagrama. En ese ambiente e el margen se da con la interpretación y la elección del tiempo musical. Es una busqueda interesante pero esta fuera del "nuestro" concepto de improvisación. En la música culta contemporánea hay diferentes estilemas y notaciones gráficas portan a la improvisación, que de todas maneras siempre estuvo presente en casi todas las músicas.

¿De qué manera tu metodología musical está influenciada por las personas (músicos o no) con los que trabajas? ¿Cambias su enfoque en relación a lo que recibes directa o indirectamente de ellos?
Si mi metodología fuese influenciada por los demàs no tendría la fuerza necesaria. Puedo decir sin embargo, que la elección de los músicos ya es una primera “composición”, por lo que en cierto sentido, el carácter de la escritura (pero no el método) es a menudo influenciado por las características de cada uno de ellos. Esta es otra gran diferencia entre el jazz y la música clásica, en la que, a menos que una composciòn no sea pensada para un especìfico solista, el enfoque compositivo está separado de la naturaleza específica de su intérprete.

Si tu escuchas a una interpretación diferente de un tema que ya tocaste y deseas vuolver a tocar ¿la tienes en cuenta to prefieres proceder con total independencia?

Si es posible no la tengo en cuenta. Si una interpretación hermosa y original ya fue tocada, no hay ninguna razón para arruinarla con una proposicion de manera. Yo siempre trato de seguir un camino personal, cambiando algunos detalles que puedan darme la sensación (o ilusión) de ser el padre leggitimo de la pieza en cuestión.
Una pregunta un poco provocativa sobre la música en general, no sólo contemporánea o vanguardista. Frank Zappa en su autobiografía escribió: "Si John Cage, por ejemplo, dijese:« Ahora me pongo un micrófono de contacto en la garganta, y luego bebo jugo de zanahoria y esta será mi composición», entonces calificaría su gárgaras como UNA COMPOSICION SUYA, porque, aplicò un marco, que las declara como tal. Lo tomas o lo dejas, ahora quiero que esa sea música." ¿Es realmente valida esta afirmaciòn para definir un género musical, es suficiente decir: esta es música clásica, esta es contemporánea y ya esta listo? ¿Todavía tiene sentido hablar de "género musical"?
Nunca tuvo un sentido o una gran importancia, si no para el bien del mercado discografico, o (peor) para favorecer ciertos cìrculos musicales que con frecuencia han dañado el género en sí, saturandolo y crando “jaulas” estilísticas muy menudo limitantes. En general, es una necesidad de la musicólogo no el músico. Muy trivialmente yo distingo la buena y la mala música. La mayoría de las veces sta última es el comercial, pero no excludo lo contrario.
Luciano Berio escribió: "la conservaciòn del pasado tiene una parte negativa, cuando se convierte en un modo de olvidar la música. El oyente tiene la ilusión de continuidad que le permite seleccionar lo que confirma esa misma continuidad y censurar todo lo que la disturbe", ¿Què papel puede asumir la investigación histórica y musicológica en este contexto?
Prefiero una declaración más complaciente de Gustav Mahler: "La tradición es la preservación del fuego, no la adoración de cenizas." Creo que buscar el nuevo tiene una importancia fundamental siempre que no se niegue de todo lo bueno que se hizo. Filtrar el pasado en nuevas formas es el enlace esencial para llegar a un nuevo absoluto. El proceso creativo se bloquea cuando se vuelve a proponer el pasado sin ningún mensaje nuevo. Esto sucede en la música pop hace años y los efectos del consiguiente empobrecimiento son muy obvios. Tengo grandes esperanzas de que en el jazz la "llama" de la evolución dure mucho.
A veces siento que en nuestro tiempo la historia de la música fluya sin un interés particular respecto a su curso cronológico, en nuestra biblioteca/discoteca de música, el antes y el después, el pasado y el futuro se convierten en elementos intercambiables ¿esto no puede presentar un riesgo de una "globalización" musical?
Es una pregunta inquietante que merece una respuesta adecuada. La sensación que adviertes es la consecuencia más directa de nuestra epoca. El uso de la música está totalmente cambiado. Si me entro en Yotube puede pasar en pocos segundos desde Vivaldi a los Doors, de Van Halen a Debussy, y así ad infinitum. Esto era imposible antes de la Internet, al menos no con el mismo frenesí. Otra dato es que el disco (CD) está agonizando desde hace algún tiempo, mientras que el vinilo es un objeto de culto, para ser puesto en muestra en la sala. Los adolescentes escuchan demasiadas cosas hasta no llegar a entender exactamente lo que están escuchando, y con frecuencia no se preguntan por qué. Todo es a la vez aterrador y fantástico. Debemos aprovechar la parte fantástica, escuchar en manera creativa y constructiva. Cuando oigo a alguien decir: "sàbes, yo puedo escuchar de esta pen drive 4.000 horas de música", confieso que vienen ganas de reír y pienso: "No terminè de escuchar mis 100 discos después de tantos años!" Básicamente, creo que la falta de interés por el curso de la historia se debe principalmente a la avidez de escuchar, lo que inevitablemente crea confusión y falta de atención. La "globalización" musical existe al menos desde hace treinta años, Internet es el emblema. Mantener la propia honestidad intelectual ayuda a convivir con ella.

Nos recomienddas cinco discos para ti ndispensables tener siempre a nuestro lado .. los clásicos cinco discos para llevar a la isla desierta ..
Nefertiti del quinteto de Miles Davis; The Black Saint and the Sinner Lady de Mingus; The Lamb lies down on Broadway de Genesis; Sunday a the Village Vanguard del trio de Billl Evans; Pictures an Exibition de los Emerson, Lake & Palmer.

¿Cuáles son tus cinco partituras indispensables?
La Consagración de la Primavera de Igor Strawinskj; El Clave bien temperado de J.S.Bach; 24 Preludios de Chopin; Sacred Concert de Duke Ellington; Rhapsody in Blue de George Gershwin.


El blog también es leído por los jóvenes apenas dejan el conservatorio y graduados de hace algunos años, ¿qué consejo le darías a aquellos que, después de años de estudio, deciden de comenzar una carrera como músicos?
Aconsejo primero:ir al extranjero, al menos por un período (hay quienes no regresan), para un confronto con un ambiente internacional. La segunda recomendación es para meditar bien las elecciones artísticas, sobre todo al principio, sin miedo de arriesgar. Luego, por supuesto recomiendo a buscar el propio sonido, la propia idea, con humildad y sin auto-referencia, pero con freviente pasión y complicidad secreta. Es mejor ser la buena copia de sí mismos que una fea de otro.

¿Con quién le gustaría tocar y que cosa te gustaría tocar? ¿Qué música sueles escuchar?
Pensando a italianos, me encantaría tocar con Enrico Pieranunzi, no una versión italiana del dúoEvans-Hall, sino algo más profundo dentro de la improvisación. Tocarìa con mucho palcer con el gran Massimo Manzi, baterista de alta clase. Con Antonello Salis me gustaría volver a tocar. Tuvimos un dúo por un corto tiempo y es una lástima que nos perdimos de vista. Pensando a los extranjeros es probable la respuesta se alargue demasiado, pero sería muy estimulante tocar en un proyecto con Louis Sclavis y con Tim Berne, dos artistas que admiro siempre. Excldo lo que puede suceder, pero nunca se sabe. Mientras tanto, te lo dije!

¿Cuáles son sus próximos proyectos? En qué estás trabajando?
Camera Lirica por supuesto! Voy a tratar de trabajar para el 2015 (independientemente porque tengo una agencia booking). Estoy trabajando en una arduq transcripción del trabajo de John Oswald sobree Gratedul Dead, que se presentará al Festival Angelica mayo de 2015. Proximamente se reunirá un proyecto después de años en pausa, el Dédalo Guitar Project cuarteto de guitarras , Maurizio Grandinetti, Roberto Cecchetto y Marco Cappelli y yo. También estoy trabajando en la preparación de un nuevo recital solo y al mismo tiempo estoy pensando en un nuevo grupo bajo mi nombre, esta vez de formaciòn reducida, cuarteto o quinteto. Para teminar estoy esperando con ansias que salga el nuevo disco en dúo con Ares Tavolazzi "Dialoghi a Corde". Se trata de un Live del 2013 para el festival Gezziamoci de Matera para Onyx Jazz Club con temas originales (mi dos y dos de Ares) y algunas interpretaciones especiales de viejos standars. La fórmula es la del famoso "crowdfunding", es decir, la subcripciòn através de la compra anticipada. Falta sólo algunas pocas subcripciones, para que el disco pueda ser "liberado", como el genio de la lámpara de Aladino. La invitación se extiende a todos los lectores!



mercoledì 21 gennaio 2015

Guitars Speak: le chitarre jazz di Camera Lirica e Corde Alterne


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Mercoledì sera su Guitars speak, programma radio dedicato solo alla chitarra ascolteremo due dei progetti più belli del 2013 ormai definitivamente lontano. Camera Lirica di Domenico Caliri e Corde Alterne di Roberto Gemo e Alessandro Fedrigo, ascoltiamoli assieme su Guitars Speak alle 21 di mercoledì 21 gennaio.

Wednesday night on Guitars Speak, radio program dedicated to the guitar only, we will listen to two of the most beautiful projects of 2014 now definitely far. Camera lirica by Domenico Caliri and Corde Alterne by Roberto Gemo and Alessandro Fedrigo, let's listen together on Guitars Speak at 9PM Wednesday, January 21st.

http://radiovocedellasperanza.it/

giovedì 4 dicembre 2014

Domenico Caliri playlist on Blog Chitarra e Dintorni



Nato a Messina l' 11 dicembre 1967, si é avvicinato alla musica all'età di undici anni.
Chitarrista prevalentemente autodidatta, ad eccezione di un breve periodo di studio presso il Conservatorio F. Cilea nell' a.a. 1985/86 ed un ciclo di lezioni private con Daniele Grasso nel periodo 1987/88, ha studiato armonia, composizione ed analisi con Albino Taggeo dal 1987 al 1990.
Tra il 1991 ed il 1993 ha preso parte ad un workshop di musica per immagini condotto dal trombettista Paolo Fresu all'interno delle attività didattiche della scuola S. Lazzaro Jazz dell'associazione Il Paese degli Specchi.
Ha partecipato, conseguendo l'attestato finale, ai seguenti corsi di formazione professionale con il patrocinio della Regione e del Fondo Sociale Europeo: - nel 1992 / 1993 in qualità di chitarrista nell'Orchestra Giovanile Italiana di Jazz, con sede a Siena e con i direttori Bruno Tommaso e Giancarlo Gazzani. - nel 1993 / 1994 in qualità di chitarrista nell' O.F.P. di Bologna, diretta da Bruno Tommaso e dai direttori ospiti Ray Warleigh, Michael Gibbs, Kenny Wheleer e George Russell.

http://www.domenicocaliri.com/

martedì 2 dicembre 2014

Recensione di Camera Lirica di Domenico Caliri, Caligola 2014



Cosa succede quando un chitarrista lascia il suo strumento e si impegna nella scrittura e nella orchestrazione? Ne può uscire una “Camera Lirica”, una sorta di ensemble-laboratorio caratterizzato da questa ricca formazione quasi orchestrale: Domenico Caliri (conduction, electric guitar), Mirco Rubegni (trumpet, french horn) Christian Thoma (oboe, english horn), Piero Bittolo Bon (alto sax, alto clarinet, flute), Guido Bombardieri (alto sax, Bb clarinet, flute), Francesco Bigoni (tenor sax, Bb clarinet), Beppe Scardino (baritone sax, bass clarinet), Glauco Benedetti (tuba), Paquale Mirra (vibraphone, xylophone), Fabio Costantini (electric guitar), Alfonso Santimone (piano, Korg ms–10), Francesco Guerri (cello), Federico Marchesano (electric bass, double bass) e Federico Scettri (drums). Una Camera che è allo stesso tempo un magna sonoro rigorosamente ordinato e orchestrato, gestito con l’attenzione Zappiana verso i layer di suoni dei fiati e una ritmica dispari e sincopata che scatena immediata simpatia e voglia di muovere il corpo e la mente.
Un approccio postmodernista quello di Caliri, un fondere assieme cose disparate generandone di nuovo, un rileggere a rovescio una carta geografica scoprendo che così si può creare (e esplorare) un mondo nuovo.

A noi ascoltatori resta sempre il piacere della ricerca del dettaglio, del gusto della citazione trovata, dell’ascolto come erudizione, del collegamento da scoprire ogni volta per poter riascoltare ogni volta con orecchie nuove. Vi sembra poco? Io non credo. Bravissimi tutti i musicisti impegnati nell’ensemble non solo dal punto di vista tecnico ma soprattutto nella capacità di saper coniugare una precisa esecuzione e interpretazione con la verse e il senso dell’umorismo tipico del jazz.


lunedì 1 dicembre 2014

Intervista a Domenico Caliri di Andrea Aguzzi su Blog Chitarra e Dintorni


  • Quando hai iniziato a suonare al chitarra e perché?
Ho inziato a undici anni appena compiuti. I miei regalarono una chitarra a mia sorella e io nel tempo ne divenni il possessore. Lei la usava solo di rado, mentre io la osservavo tutto il giorno e la prendevo in mano alla prima occasione. Così è incominciato tutto.
  • Che studi hai fatto e qual è il tuo background musicale?
Il mio percorso di formazione è stato breve quanto frammentario. Tanti nodi irrisolti ho cercato di dipanarli in seguito da autodidatta (la ricerca non è mai più finita). Ho iniziato con la chitarra classica. Dopo anni di esperimenti, a sedici anni mi sono iscritto in Conservatorio, ma nove mesi dopo ero già in conflitto con l'insegnante (non faccio il nome, ma non voglio chiamarlo maestro), quindi non iniziai il secondo anno, sebbene fossi stato confermato con esito positivo. Dopo un paio d'anni ho provato un secondo approccio con un professionista locale, Daniele Grasso, questa volta però con l'elettrica e con il jazz (o meglio la fusion, che impazzava all'epoca). Avevo già una discreta tecnica ma ero ancora digiuno riguardo l'improvvisazione. Questo rapporto è stato più proficuo e duraturo, ma dopo due anni sentivo di dover studiare in un altro modo, così continuai da solo. Ho studiato privatamente armonia e composizione con Albino Taggeo, un compositore di mentalità molto aperta che mi ha fatto scoprire la ricchezza del pentagramma e della scrittura. Spesso mi fermavo ad ascoltare tutte le lezioni successive alla mia. La sera ascoltavamo contemporanea e free jazz. Ero curioso e vorace e lui mi prese in simpatia. In tre anni abbiamo fatto di tutto, dal contrappunto all'analisi, dalla fuga alla musica seriale. Ho conseguito la licenza di teoria e solfeggio al S.Cecilia davanti ad una commissione severissima, poi ho tentato di entrare al corso di Composizione, ma qualcosa è andato storto. Nel frattempo mi ero iscritto al Dams di Bologna, ma, a parte alcune memorabili lezioni di Aldo Clementi, Roberto Leydi, Luciano Nanni e Giampiero Cane, sapevo di non essere nella mia strada, quindi a 22 anni ho deciso contestualmente e definitivamente di vivere di musica e di studiare da solo.
  • Con quali chitarre suoni e con quali hai suonato?
La prima chitarra elettrica l'ho avuta già a diciotto anni: la classica “colletta” dei compagni di classe. Era una B.C. Rich. Ancora oggi mi chiedo come mai abbia scelto quella chitarra. La tenni solo un anno. Attualmente ho cinque chitarre: quella che definisco "storica" perché l'ho comprata 27 anni fa è una Ibanez GB 30 modificata con pick-up attivi EMG e con materiale fono-assorbente all'interno della cassa; poi una classica Sergio Piretti, una dodici corde Eko Eldorado, storico modello del '77. Negli ultimi anni si sono aggiunte due belle archtop, entrambe da 16": una D'Acquisto Jazz Line con cassa 3/4 e una Eastman AR 805 con la cassa più profonda e con un pick-up Zoller sospeso. Sono contento perché posso dire di avere tutta la gamma sonora, dall'acustico all'elettrico.

  • Come è nato il progetto di Camera Lirica?
Da una commissione del Festival Angelica di Bologna per l'edizione del 2006; più esattamente da una chiacchierata con il direttore artistico Massimo Simonini, col quale già collaborato diverse volte negli anni precedenti. Si trattava di un concerto di mie composizioni degli anni '90 adattate ad un ensemble di tredici elementi, sul modello degli ensemble di musica contemporanea, ma con una leggera prevalenza di sassofoni. Per l'occasione scrissi una nuova suite ("Baccanale") che sottotitolata “allegoria sonora in cinque quadri”. All'epoca avevo organizzato un gruppo aperto di circa venti musicisti chiamato “Libero Ostile”. Ci vedevamo ogni domenica in uno spazio (Container Club) per studiare particolari esercizi di improvvisazione collettiva. In quel periodo arrivò la commissione e di conseguenza la scelta ricadde su un nucleo di questi “amici della domenica”.
  • Quali sono state e sono le tue principali influenze musicali?
Negli anni '80 non ero molto attratto dalla musica in circolazione, così più che altro ascoltavo il progressive degli anni '70, soprattutto i Gentle Giant, i Genesis del primo periodo (fino al '76), ma anche i Pink Floyd e gli Yes. Poi sono arrivato alla produzione della ECM ascoltando Ralph Towner, John Abercrombie, Jack De Johnette ed altri. Da lì il passo verso il Jazz è stato breve, ma confesso di essere stato "catturato" (fortunatamente per due anni soltanto) anche dal fenomeno della fusion. Dopo ho cominciato a scoprire anche la musica classica, sinfonica soprattutto, attraverso un metodico ascolto notturno di Radiotre.
  • In che modo esprimi la tua “forma” musicale sia nell’ambito dell’esecuzione che nell’improvvisazione, sia che tu stia suonando “in solo” sia assieme altri musicisti?
Quando suono da solo stabilisco un area tonale e due o tre temi sui quali improvviso creando estemporaneamente una struttura nella quale il primo tema può anche ritornare dopo il secondo o dopo il terzo e così via. In generale cerco nell'improvvisazione la stessa concentrazione e profondità data dalla parte scritta. La “forma” che mi attrae di più è la composizione istantanea, all'interno della quale ritengo fondamentale la metrica e la ricerca timbrica; questo risulta più evidente e dinamico quando suono con altri musicisti. Mascherare l'improvvisazione con la scrittura e viceversa è forse la pratica meno facile in assoluto, ma quando il mix è fluido si crea un'energia unica e insostituibile.


  • Elabori una “forma” predefinita apportando aggiustamenti all’occorrenza o lasci che sia la “forma” stessa ad emergere a seconda delle situazioni, o sfrutti entrambi gli approcci creativi?
Nei miei gruppi raramente stabilisco un programma ben preciso. Più sovente scrivo la "griglia" del reperorio e stabilisco solo il brano di apertura. Ogni brano ha un proprio incipit non necessariamente appannaggio della chitarra. In questo modo quando si suona un brano nessuno sa esattamente quale sarà il successivo, quindi la concentrazione del gruppo aumenta creando una grande tensione emotiva. La cosa alla quale tengo di più nei live e mantenere un ritmo, inteso non tanto nella mera accezione musicale, quanto nel senso narrativo della performance.
  • Ascoltando il disco ho avuto netta la percezione di una connessione diretta con il pensiero musicale di Frank Zappa: si sente che le musiche sono state scritte, che c’è stato un arrangiamento e una rigorosa “orchestrazione” della musica, devo dire che alcune parti mi hanno ricordato lo Zappa di Grand Wazoo … ci ho azzeccato?
Mi dispiace deluderti ma non ho dischi di Zappa, a parte il memorabile "Yellow Shark". E' curioso come gli accostamenti ai modelli presistenti a volte non coincidano con la volontà dell'autore, ma siano in un certo senso già acquisiti ad un livello subliminale. Ho conosciuto molto tardi la musica del grande Frank Zappa, e ovviamente ho ascoltato tanto di lui, soprattutto su Internet, ma non al punto da comprare anche solo la metà della sua opera omnia (per la quale ci vorrebbe uno stipendio).
  • Quale significato ha l’improvvisazione nella tua ricerca musicale? Si può tornare parlare di improvvisazione in un repertorio così codificato come quello classico o bisogna per forza uscirne e rivolgersi ad altri repertori, jazz, contemporanea, etc?
Ho sempre visto l'improvvisazione come un meraviglioso sistema di ricodificazione di qualcosa che già conosciamo, ma che possiamo riformulare considerando il margine di imprevedibilità dato dall'interpretazione in tempo reale. E' una sfida talmente affascinante da essere divenuta imprescindibile nella mio percorso musicale. Il suo significato è quindi molteplice e multiforme: complementare è l'aggettivo che può riassumere il concetto. Riguardo il repertorio della musica classica – non a caso definita da qualcuno “musica esatta” - credo che il discorso sia definitivamente caduto, fin da quando le cosiddette “cadenze” dei concerti per strumento solista vennero fissate sul pentagramma. In quell'ambiente il margine è dato dall'interpretazione e dalla scelta del tempo musicale. E' una ricerca altrettanto interessante, ma esula dal “nostro” concetto di improvvisazione. Nella musica colta contemporanea ci sono diversi stilemi e notazioni grafiche che richiamano l'improvvisazione, che comunque da sempre è presente in quasi tutte le musiche.
  • In che modo la tua metodologia musicale viene influenzata dalla comunità di persone (musicisti e non) con cui collabori? Modifichi il tuo approccio in relazione a quello che direttamente o indirettamente ricevi da loro?
Se la mia metodologia fosse influenzata dagli altri non avrebbe più la forza necessaria. Posso dire invece che la scelta dei musicisti è già una prima composizione, quindi in un certo senso il carattere della scrittura (ma non il metodo) spesso è influenzata dalle caratteristiche di ognuno di essi. Questa è un'altra grande differenza tra il jazz e la musica classica, nella quale, a meno che una composizione non sia pensata per uno specifico solista, l'approccio compositivo è avulso dalla specificità dell'esecutore.
  • Se ascolti una diversa interpretazione di un brano da te già suonato e che vuoi eseguire tieni conto di questo ascolto o preferisci procedere in totale indipendenza?
Se possibile non ne tengo conto. Se una bella e originale interpretazione è stata già eseguita, non c'è motivo di rovinarla con una riproposizione di maniera. Cerco sempre di seguire una via personale, modificando alcuni dettagli che possano darmi la sensazione (o l'illusione) di essere il padre leggitimo del brano in questione.
  • Una domanda un po’ provocatoria sulla musica in generale, non solo quella contemporanea o d’avanguardia. Frank Zappa nella sua autobiografia scrisse: “Se John Cage per esempio dicesse “Ora metterò un microfono a contatto sulla gola, poi berrò succo di carota e questa sarà la mia composizione”, ecco che i suoi gargarismi verrebbero qualificati come una SUA COMPOSIZIONE, perché ha applicato una cornice, dichiarandola come tale. “Prendere o lasciare, ora Voglio che questa sia musica.” È davvero valida questa affermazione per definire un genere musicale, basta dire questa è musica classica, questa è contemporanea ed è fatta? Ha ancora senso parlare di “genere musicale”?
Non ha mai avuto un senso o una grande importanza, se non per fini di mercato discografico o (peggio) per favorire specifici cortili musicali che il più delle volte hanno danneggiato il genere stesso, saturandolo e creando delle gabbie stilistiche spesso limitanti. In generale è più una necessità del musicologo che non del musicista. Molto banalmente io distinguo la musica buona da quella cattiva. Il più delle volte quest'ultima è quella commerciale, ma non è escluso il contrario.
  • Luciano Berio ha scritto “la conservazione del passato ha un senso anche negativo, quanto diventa un modo di dimenticare la musica. L’ascoltatore ne ricava un’illusione di continuità che gli permette di selezionare quanto pare confermare quella stessa continuità e di censurare tutto quanto pare disturbarla”, che ruolo può assumere la ricerca storica e musicologica in questo contesto?
Preferisco rilanciare con una più accomodante affermazione di Gustav Mahler: “la tradizione è la salvaguardia del fuoco, non l'adorazione della cenere”. Credo che cercare il nuovo abbia una fondamentale importanza a patto di non rinnegare ciò che di buono c'è stato. Filtrare il passato con nuove modalità è il trait-d'union essenziale per arrivare ad un nuovo assoluto. Il processo creativo si blocca quando si ripropone il passato senza alcun nuovo messaggio. Nella musica pop questo accade già da anni e si gli effetti del conseguente impoverimento sono molto evidenti. Spero fortemente che nel jazz la “fiamma” dell'evoluzione duri a lungo.
  • Ho a volte la sensazione che nella nostra epoca la storia della musica scorra senza un particolare interesse per il suo decorso cronologico. Nella nostra discoteca-biblioteca musicale il prima e il dopo, il passato e il futuro diventano elementi intercambiabili. C'è il rischio di una “globalizzazione” musicale?
E' una domanda inquietante, che merita una adeguata risposta. La sensazione che tu avverti credo sia la conseguenza più diretta della nostra epoca. La fruizione musicale è totalmente cambiata. Se vado su yotube posso passare in pochi secondi da Vivaldi ai Doors, da Van Halen a Debussy, e così via all'infinito. Questo prima di Internet era impossibile, almeno non con la stessa frenesia. Un altro dato è che il disco sta agonizzando da tempo, mentre il vinile torna come oggetto di culto, da mettere in salotto accanto ai liquori. I teen-ager ascoltano tanta di quella roba da non capire più esattamente cosa stanno ascoltando e spesso non si chiedono il perché. Tutto ciò è allo stesso tempo spaventoso e fantastico. Bisognerebbe sfruttare la parte del fantastico, ascoltare in modo creativo e costruttivo. Quando sento qualcuno dire: “sai, da questa chiavetta posso ascoltare 4.000 ore di musica” confesso che mi scappa da ridere: penso: “io non ho ancora finito di ascoltare i miei 100 dischi dopo anni!” In sostanza, credo che il disinteresse per i decorsi storici sia dovuto principalmente all'ingordigia dell'ascolto che, inevitabilmente, crea confusione e scarsa attenzione. La “globalizzazione” musicale esiste già da almeno trent'anni, Internet ne è l'emblema. Mantenere la propria onestà intellettuale aiuta a conviverci.
  • Ci consigli cinque dischi per te indispensabili, da avere sempre con se.. i classici cinque dischi per l‘isola deserta..
Nefertiti del quintetto di Miles Davis; The Black Saint and the Sinner Lady di Mingus; The Lamb lies down on Broadway dei Genesis; Sunday a the Village Vanguard del trio di Billl Evans; Pictures an Exibition degli Emerson, Lake & Palmer.
  • Quali sono invece i tuoi cinque spartiti indispensabili?
La Sagra della Primavera di Igor Strawinskj; Il Clavicembalo Ben Temperato di J.S.Bach; 24 preludi di Chopin; i Concerti Sacri di Duke Ellington; La rapsodia in Blue di George Gershwin.
  • Il Blog viene letto anche da giovani neodiplomati e diplomandi, che consigli ti senti di dare a chi, dopo anni di studio, ha deciso di iniziare la carriera di musicista?
Consiglio intanto di andare all'estero almeno per un periodo (c'è chi non ritorna), per un confronto che abbia un respiro internazionale. Il secondo consiglio è di ponderare bene le scelte artistiche, soprattutto all'inizio, senza paura di rischiare. Poi ovviamente consiglierei di cercare il proprio suono, la propria idea, con umiltà e senza autoreferenza, ma con amorevole passione e segreta complicità. Meglio essere la bella copia di se stessi che la brutta di un altro.
  • Con chi ti piacerebbe suonare e cosa ti piacerebbe suonare? Che musiche ascolti di solito?
Pensando agli italiani, mi piacerebbe suonare con Enrico Pieranunzi, non una versione italiana del duo Evans-Hall, ma qualcosa di più profondo dentro l'improvvisazione. Suonerei con estremo piacere anche con il grande Massimo Manzi, batterista di gran classe. Con Antonello Salis invece mi piacerebbe suonare ancora. Abbiamo avuto un duo per un breve periodo ed è un peccato averlo perso di vista. Pensando agli stranieri la risposta rischia di allungarsi troppo, però sarebbe molto stimolante suonare in un progetto con Louis Sclavis e con Tim Berne, due artisti che ammiro da sempre. Escludo che possa succedere, ma non si sa mai. Intanto l'ho detto!
  • Quali sono i tuoi prossimi progetti? Su cosa stai lavorando?
Camera Lirica, ovviamente! Cercherò di lavorare per il 2015 (in autonomia perché non ho un'agenzia di booking). Sto lavorando ad una difficile trascrizione di un lavoro di John Oswald sui Gratedul Dead che sarà presentato al Festival Angelica nel maggio 2015. Prossimamente si riunirà un progetto dopo anni in pausa, il Dedalo Guitar Project quartetto di chitarre con il sottoscritto, Maurizio Grandinetti, Roberto Cecchetto e Marco Cappelli. Sto lavorando anche alla preparazione di un nuovo recital in solo e nello stesso tempo sto pensando ad un nuovo gruppo a mio nome, questa volta di organico ridotto, quartetto o quintetto. Infine sto aspettando con ansia che esca il disco in duo con Ares Tavolazzi “Dialoghi a Corde”. Si tratta di un live del 2013 per il festival Gezziamoci di Matera per la Onyx Jazz Club con brani originali (due miei e due di Ares) ed alcune particolari rivisitazioni di vecchi standards. La formula è quella del noto “crowdfunding”, cioé la sottoscizione mediante acquisto anticipato. Mancano poche quote perchè il disco possa essere “liberato”, come Aladino dalla lampada. L'invito è esteso a tutti i lettori!